EL FUTURO DE FULLER:

El Camino a Seguir

EL FUTURO DE FULLER

El Camino a Seguir

Queridos amigos, amigas y comunidad de Fuller,

En el último mes, he enviado varias cartas describiendo el torbellino de interrupciones que ha trastornado la educación superior en seminarios en los últimos años, y las formas en que hemos intentado cambiar esa tormenta a favor de la misión central de Fuller. Estoy escribiendo ahora para informarle acerca de una decisión clave que se acaba de tomar (una que, sorprendentemente, se consideró por primera vez hace 50 años). Después de un largo y cuidadoso proceso, nuestra junta directiva ha tomado la decisión de que, a favor del vibrante futuro y la misión de Fuller, venderemos nuestro campus en Pasadena y nos mudaremos a una nueva ubicación. Nuestro hogar durante los últimos 70 años hará que nuestro nuevo hogar durante los próximos 70 años sea posible. Ese es el propósito de esta carta, que surge de esa decisión agridulce y hacia lo que ahora veo como un camino inspirado por Dios.

Permítanme retroceder un momento hasta un tiempo de nuestras deliberaciones, cuando los miembros de la junta directiva se reunieron tarde una noche en mall del campus de Pasadena, recordando tiempos que se extendieron hasta casi el principio del seminario. Mis propios pensamientos fueron hasta mis años como estudiante, mucho antes de que fuera imaginable que pudiera servir como presidente durante un momento de transformación tan radical. Las emociones corrieron una vertiginosa gama de tonos, desde la nostalgia a la anticipación, mientras orábamos agradeciendo a Dios por todos los años vividos -y las escrituras estudiadas- juntos en nuestro campus. ¿Podría ser, nos preguntamos, que los fondos para empoderar el futuro estaban enterrados en el suelo en el que estábamos?

En los últimos años, hemos pasado por meticulosas excavaciones financieras, controles presupuestarios y recortes dolorosos a medida que navegamos en un panorama de educación superior cada vez más desafiante y dificultoso. Sin embargo, únicamente ajustarse el cinturón no es suficiente para provocar un nivel de cambio adecuado. Los miembros de la junta directiva, el liderazgo, el profesorado, el personal, los estudiantes y los amigos y amigas de Fuller pasaron meses en la debida diligencia, ayuno y oración, convencidos de que la educación teológica es tan necesaria para esta nueva era como siempre lo ha sido, sabiendo que debemos tomar riesgos y tener una visión audaz que provoque transformación. Sabemos que es inquietante, pero también es esencial. Aún así, nos tomamos un tiempo cuidadoso para tomar una decisión, manteniendo a raya los rumores, las especulaciones y hasta nuestra propia impaciencia.

Al igual que con todas las historias de transformación, Dios ha sido el líder. Sí, ha requerido audacia de los miembro de la junta directiva, de la humildad e imaginación de nuestro profesorado, lealtad obstinada de nuestro personal y administradores, diálogo honesto con nuestros estudiantes y la confianza devota de nuestros exalumnos y exalumnas para innovar y enfrenta un nuevo día: pero es Dios quien ha redimido un tiempo difícil con posibilidades tan esperanzadoras e inesperadas que los planes para dejar nuestro antiguo campus en Pasadena ahora provocan tanto un renacimiento como una despedida.

Si tal transición llegara a suceder, nos preguntabamos, ¿a dónde podríamos ir, ya que mantener nuestra acreditación requiere que estemos en California y nos hemos comprometido a permanecer dentro de una distancia razonable? Establecimos más de una docena de criterios estrictos ya que consideramos todos los tipos posibles de configuración y ubicación en el sur de California. Para cada sugerencia que comienza con, "¿Has pensado en. . .?" podemos responder con," Sí, sí lo hicimos ". En última instancia, a través del trabajo extenso de algunos de los asesores y miembros de la junta directiva más hábiles e influyentes de Fuller, hemos decidido comenzar nuestra próxima temporada a 27 millas al este, en Pomona. Hay una hermosa e inesperada historia de cómo este lugar llegó a ser el nuevo hogar de Fuller, pero que sea suficiente por ahora decir que nuestros inicios en Pomona se parecen mucho al tiempo que tuvimos hace tantos años en Pasadena. Aunque irnos será difícil para muchos de nosotros, incluido yo mismo, confío en que este es el camino correcto para llevarnos a las décadas venideras. La venta y mudanza proporcionarán:

  • un aumento considerable de nuestros fondos, poniendo a Fuller en un terreno más firme para el próximo siglo
  • la eliminación de toda deuda
  • un costo de vida significativamente más bajo para el profesorado, el personal y los estudiantes
  • Financiamiento inicial para instalaciones de vanguardia diseñadas para el aprendizaje tradicional e integrado y una administración centralizada más inteligente.

Creemos que esta decisión -junto con otras medidas audaces necesarias- responderá a las preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera de Fuller, permitiéndonos invertir en el futuro de la educación teológica en un momento de interrupción tan grande en toda la industria que muchos seminarios se están cerrando. También permitirá a Fuller ofrecer calidad academica bíblica y profunda de maneras innovadoras y adecuadas para el futuro. Mientras tanto, le aseguro que nuestro compromiso de proporcionar estudios rigurosos teológicos, psicológicos e interculturales permanece sin cambios.

Durante los próximos tres años, continuaremos en Pasadena: nos comprometemos a salir bien, tratando este lugar y su gente con amor y celebración. Hemos sido bendecidos con una rica herencia; ahora es el momento de usarla para expandir la misión establecida por nuestro fundador, Charles Fuller, hace décadas. Mientras tanto, diseñaremos y construiremos un nuevo campus para la próxima era de educación teológica y formación espiritual.

Nuestro trabajo siempre se ubicará donde se encuentran el hambre de aprendizaje y la erudición teológica. En unos años, cuando celebremos nuestro 75 aniversario, también celebraremos una nueva era de ministerio, fundamentada en una nueva ciudad, y extendiendo nuestro lugar, donde estemos, como Fuller: en cualquier parte del mundo.

Viendo y anticipando la fidelidad de Dios,

Mark Labberton, Presidente

Queridos amigos, amigas y comunidad de Fuller,

En el último mes, he enviado varias cartas describiendo el torbellino de interrupciones que ha trastornado la educación superior en seminarios en los últimos años, y las formas en que hemos intentado cambiar esa tormenta a favor de la misión central de Fuller. Estoy escribiendo ahora para informarle acerca de una decisión clave que se acaba de tomar (una que, sorprendentemente, se consideró por primera vez hace 50 años). Después de un largo y cuidadoso proceso, nuestra junta directiva ha tomado la decisión de que, a favor del vibrante futuro y la misión de Fuller, venderemos nuestro campus en Pasadena y nos mudaremos a una nueva ubicación. Nuestro hogar durante los últimos 70 años hará que nuestro nuevo hogar durante los próximos 70 años sea posible. Ese es el propósito de esta carta, que surge de esa decisión agridulce y hacia lo que ahora veo como un camino inspirado por Dios.

Permítanme retroceder un momento hasta un tiempo de nuestras deliberaciones, cuando los miembros de la junta directiva se reunieron tarde una noche en mall del campus de Pasadena, recordando tiempos que se extendieron hasta casi el principio del seminario. Mis propios pensamientos fueron hasta mis años como estudiante, mucho antes de que fuera imaginable que pudiera servir como presidente durante un momento de transformación tan radical. Las emociones corrieron una vertiginosa gama de tonos, desde la nostalgia a la anticipación, mientras orábamos agradeciendo a Dios por todos los años vividos -y las escrituras estudiadas- juntos en nuestro campus. ¿Podría ser, nos preguntamos, que los fondos para empoderar el futuro estaban enterrados en el suelo en el que estábamos?

En los últimos años, hemos pasado por meticulosas excavaciones financieras, controles presupuestarios y recortes dolorosos a medida que navegamos en un panorama de educación superior cada vez más desafiante y dificultoso. Sin embargo, únicamente ajustarse el cinturón no es suficiente para provocar un nivel de cambio adecuado. Los miembros de la junta directiva, el liderazgo, el profesorado, el personal, los estudiantes y los amigos y amigas de Fuller pasaron meses en la debida diligencia, ayuno y oración, convencidos de que la educación teológica es tan necesaria para esta nueva era como siempre lo ha sido, sabiendo que debemos tomar riesgos y tener una visión audaz que provoque transformación. Sabemos que es inquietante, pero también es esencial. Aún así, nos tomamos un tiempo cuidadoso para tomar una decisión, manteniendo a raya los rumores, las especulaciones y hasta nuestra propia impaciencia.

Al igual que con todas las historias de transformación, Dios ha sido el líder. Sí, ha requerido audacia de los miembro de la junta directiva, de la humildad e imaginación de nuestro profesorado, lealtad obstinada de nuestro personal y administradores, diálogo honesto con nuestros estudiantes y la confianza devota de nuestros exalumnos y exalumnas para innovar y enfrenta un nuevo día: pero es Dios quien ha redimido un tiempo difícil con posibilidades tan esperanzadoras e inesperadas que los planes para dejar nuestro antiguo campus en Pasadena ahora provocan tanto un renacimiento como una despedida.

Si tal transición llegara a suceder, nos preguntabamos, ¿a dónde podríamos ir, ya que mantener nuestra acreditación requiere que estemos en California y nos hemos comprometido a permanecer dentro de una distancia razonable? Establecimos más de una docena de criterios estrictos ya que consideramos todos los tipos posibles de configuración y ubicación en el sur de California. Para cada sugerencia que comienza con, "¿Has pensado en. . .?" podemos responder con," Sí, sí lo hicimos ". En última instancia, a través del trabajo extenso de algunos de los asesores y miembros de la junta directiva más hábiles e influyentes de Fuller, hemos decidido comenzar nuestra próxima temporada a 27 millas al este, en Pomona. Hay una hermosa e inesperada historia de cómo este lugar llegó a ser el nuevo hogar de Fuller, pero que sea suficiente por ahora decir que nuestros inicios en Pomona se parecen mucho al tiempo que tuvimos hace tantos años en Pasadena. Aunque irnos será difícil para muchos de nosotros, incluido yo mismo, confío en que este es el camino correcto para llevarnos a las décadas venideras. La venta y mudanza proporcionarán:

  • un aumento considerable de nuestros fondos, poniendo a Fuller en un terreno más firme para el próximo siglo
  • la eliminación de toda deuda
  • un costo de vida significativamente más bajo para el profesorado, el personal y los estudiantes
  • Financiamiento inicial para instalaciones de vanguardia diseñadas para el aprendizaje tradicional e integrado y una administración centralizada más inteligente.

Creemos que esta decisión -junto con otras medidas audaces necesarias- responderá a las preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera de Fuller, permitiéndonos invertir en el futuro de la educación teológica en un momento de interrupción tan grande en toda la industria que muchos seminarios se están cerrando. También permitirá a Fuller ofrecer calidad academica bíblica y profunda de maneras innovadoras y adecuadas para el futuro. Mientras tanto, le aseguro que nuestro compromiso de proporcionar estudios rigurosos teológicos, psicológicos e interculturales permanece sin cambios.

Durante los próximos tres años, continuaremos en Pasadena: nos comprometemos a salir bien, tratando este lugar y su gente con amor y celebración. Hemos sido bendecidos con una rica herencia; ahora es el momento de usarla para expandir la misión establecida por nuestro fundador, Charles Fuller, hace décadas. Mientras tanto, diseñaremos y construiremos un nuevo campus para la próxima era de educación teológica y formación espiritual.

Nuestro trabajo siempre se ubicará donde se encuentran el hambre de aprendizaje y la erudición teológica. En unos años, cuando celebremos nuestro 75 aniversario, también celebraremos una nueva era de ministerio, fundamentada en una nueva ciudad, y extendiendo nuestro lugar, donde estemos, como Fuller: en cualquier parte del mundo.

Viendo y anticipando la fidelidad de Dios,

Mark Labberton, Presidente

Preguntas frecuentes (FAQS)

Reflexiones desde la Comunidad de Fuller

“El mayor regalo que el Seminario Fuller me ha dado en mis veinte años de aprendizaje y erudición es el acceso a muchos mundos más allá de Fuller. Cuando fui contratado como profesor de planta, después de servir como líder denominacional por una década, vine con la agenda de construir una senda hacia el conocimiento y la praxis global con el distintivo de Fuller: su capacitación crítica, multifacética, multicultural y misional. Estoy muy comprometido con esta capacitación en lo que Fuller camina hacia su futuro global.”
–Oscar García-Johnson, PhD
Decano Asociado, Centro Latino
“Como Presidente Ejecutivo de una de las grandes compañías de innovación de alta tecnología, vivo diariamente entre la necesidad de innovar o morir. Fuller constantemente ha intentado traer un espíritu innovador y una erudición teológica profunda al capacitar a todo tipo de personas de influencia. Fuller siempre ha sabido cómo adaptarse a las cambiantes necesidades sin perder su fundamento bíblico—formando el tipo de líderes evangélicos valientes, innovadores y fieles que necesitaremos más que nunca”.
—Pat Gelsinger
Director Ejecutivo de VMware

Cartas anteriores enviadas a la comunidad Fuller

La carta de arriba del presidente Labberton es la tercera de una serie de comunicados que él ha enviado a la comunidad de Fuller en las últimas semanas. Haga clic en los enlaces a continuación para acceder a sus primeras dos cartas. Dado el significado histórico de nuestra decisión de mudarnos, queríamos alertar a la comunidad del seminario sobre nuestro proceso de discernimiento y nuestra disposición a aceptar estratégicamente los desafíos y las oportunidades que tenemos ante nosotros en esta era de disrupción.

Comparta sus ideas y preguntas con nosotros aquí, e inscríbase para recibir actualizaciones sobre el futuro de Fuller.



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